FOTOPERIODISMO DE BODAS EN MÁLAGA

No se hace sin tiempo lo que en todo tiempo se puede hacer

Los bordes del tiempo

El tiempo es necesario, eso es algo en lo que estaremos de acuerdo. Sobre todo cuando lo tomamos como espera de algo que aun no ha sido pero que debe ser. O que al menos nosotros esperamos que sea. Cuando queremos que llegue una pizza para la cena de amigos que hemos planeado, o cuando esperas que llegue tu amiga al punto donde habíais quedado; o cuando en el festival de turno te acercas a pedirte una copa a la barra pero está atestada de gente que espera por lo mismo que tú. En cualquiera de los casos sabes el resultado de la espera, pero no sabes cuanto te va a llevar esa porción de tiempo. Pues resulta que vivo en un pueblo pequeño de Andalucía. Soy de Madrid en realidad, pero me mude aquí para tener una nueva calidad de vida (para lo cual también tuve que esperar una buena cantidad de tiempo). El caso es que hace dos meses nos encontramos un perrito que estaba siempre durmiendo en la calle, en un pasillito de arena entre dos casas. Por aquel entonces decidimos llevarle comida y agua y no hacer ningún movimiento más. Aquí es donde más animales abandonados hemos visto y las protectoras no dan más de sí. Al final pensamos, bueno, son perros en libertad, los cuales hacen lo que quieren, no viven en una jaula hasta que se les adopta y dándoles comida y agua creo que estarán felices. Con la diferencia de que éste en concreto estaba muy maltratado por los vecinos de los lados del pasillo donde el estaba ¿esperando? no se, posiblemente simplemente vivía, sin esperar nada. Pero los vecinos sí que esperaban en cambio que la perrera viniera lo antes posible y se lo llevaran de ahí. Así que sin darle muchas vueltas a los pros y los contras tratamos de ganarnos su confianza, llevándole a parte de la comida y el agua, paquetitos de salchichas que era lo que más le molaba, hasta que conseguimos que comiese un poco de nuestra mano, y ese era el punto para cogerle y traerle a casa. Como es normal nosotras esperábamos que después de un mes, de darle salchichas, albóndigas y tratarle con todo el cariño pensábamos que él ya nos conocería y la cosa sería sencilla. Nuestra sorpresa fue darnos cuenta que realmente para él éramos unas humanas más como el resto. Una vez en casa, el buscó su sitio escondido en el patio y seguimos con mucho cuidado tratando que confiara. Pero cuando llegaba la noche siempre encontraba o hacía un hueco y se escapaba, volviendo al sitio donde estuvo los últimos 5 meses. El fatídico pasillo. La pena y frustración crece al ver que día tras día no solo sigue teniendo miedo si no que a la mínima que puede trata de escaparse de nuevo, no quiere estar con nosotras, no somos más que humanos terroríficos. ¡Y nosotras que pensábamos que esto sería coser y cantar! JA! Me río de la fe que hay en nuestras cabezas, de que la pizza llegue a tiempo para la cena y no haya que esperar media hora más de la que te dicen. Me río yo de la fe de que tu amiga no tenga el valor de la puntualidad bajuni y te haga esperar más de lo que habíais acordado. Y por su puesto en la barra del festival, puede ser lo mismo. Tú esperas que el camarero te mire y poder decirle ¡eh! un Jagger (mismamente, para olvidar toda la noche en 1 hora) pero quizá hay 4 o 5 tías que van mas pibón que tú y se ganan salir del tumulto antes con su copita en la mano. Y tú querido, querida, sigues esperando... Así estamos nosotras con el nuevo perrito Espeto. Tenemos que aceptar que el tiempo que nosotras esperamos para llegar a él, no es el mismo que él tiene definido por su miedo. Ahí es donde quería llegar hoy. A que tu tiempo y el mío son muy relativos. Y siempre que seamos personas razonables podemos llegar a un acuerdo en el que sean similares, pero no siempre podemos esperar que lo que nosotros creemos como un tiempo aceptable, sea el mismo para el resto del mundo. Eso es mucho creer. Y cuando te paras a pensarlo y lo aceptas, volvemos a ese punto en el que las frustraciones desaparecen de nuevo. Simplemente logras entender que algunos hechos están mas allá de tus posibilidades y que da igual la espera, si más paciencia que desesperación, el resultado se verá muy gratamente recompensado. A menos que pagues un servicio cerrado... entonces ¡reclama tu tiempo! Si algun día trabajamos juntos no tendrás que esperar mucho por las fotos. La empatía forma parte de todo a mi alrededor. Esto, como todo, sirve para taaaaantas cosas de la vida, que podría estar dándote ejemplos hasta el mes que viene sin parar. Pero tampoco voy a hacer que estés leyendo tanto tiempo. No hay necesidad... bastante rato le has echado ya. Solo me despediré deseándote que las frustraciones sean mínimas, que no dejes que el tiempo te amargue o te decepcione. Por que oye, todo a su debido tiempo. ¡Te mando un abrazo! Rosa.

RoAddict photo

8/20/20231 min read

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