FOTOPERIODISMO DE BODAS EN MÁLAGA

Hola soy tu vestido. Por favor no te olvides de mí tan fácilmente, no fui hecho para vivir en "toloarto" de tu armario

Tenía un sorteo en Instagram que le hubiese gustado mucho a tu vestido...

Ayyyy esos vestiditos... no veas si se tarda tiempo en encontrar el correcto (a menos que seas mi hermana, y te lo hayas hecho con el Diseña la Moda en los 90, por que no puedes esperar a casarte de mayor). Pues lo que te comentaba, que no veas si se gasta tiempo, dinero, energía y fuerzas en mirar, y mirar, y probar, y probar, y arreglar, y pagar, y esperar (para ponértelo digo) para que luego en cuanto te lo quites quede ahí, triste, encajado, preparado para morir en una esquina. O más bien en lo alto del armario de tu habitación, o por lo menos ahí lo guardaban nuestras madres de otra época. Recuerdo encontrar el vestido de mi madre, o su caja mejor dicho, abrirlo y decir, "pero mama, ¿¿¿¿¿¿¿¿este es el vestido de tu boda?????????". Waw.... Primero, estaba tan olvidado que cuando lo descubrimos sus tres hijas ya ni nos lo podíamos probar para hacer pasarelas por casa de risas. O mejor aun, que alguna de nosotras lo hubiese podido usar antes de que no le entrase a nadie. Segundo, qué lastima ¿no? Y es que el Vestido y el Traje se encuentran ese día tan esperado. Se encuentran y se rozan y se besan, prácticamente igual que los novios. La diferencia es que los novios siguen besándose, (o eso espero en la mayoría de los casos) y el Traje y el Vestido no se vuelven a ver las telas. ¿Os parece bonito? Jum... Muy mal. Y es que los objetos absorben energía. Y eso os puede sonar muy "hierbas". Pero es que es así por que todo lo que nos rodea es energía. Y más si los llevamos encima durante un tiempo prolongado, y lloramos y reímos con ellos, y nos emocionamos, y bailamos, y saltamos, y nos acariciamos, y nos abrazamos, y, y, y. Ya tu sabes todo lo que se hace y, sobre todo se siente, en una boda. [Puntualización: hablo de boda pero tenedlo en cuenta para todo lo que llevamos puesto cada día. Cosas que nos dejan y que dejamos. Tanto para bien como para mal. Una mala energía que lleve un jersey que te pongas te puede cambiar el día enterito si no tienes una consciencia despierta, ya explicaré en otro momento...] En fín, que me desvío del tema. Que los novios tienen derecho a volverse a ver cada día, y el traje y el vestido se quedan ahí arrugados, o no, pero sí que repudiados de la vida. Obligados a quedar en el recuerdo de lo que fueron, y ya. Pues todo esto que te cuento es básicamente para informarte, por ser mi buen suscriptor, que estamos (estábamos, ya se cerró) haciendo un sorteo en Instagram, para que ese traje y vestidos que estuvieron enamorados y arrimados un día de la vida, puedan volver a tener su momento. ¡Larga vida a los vestidos!

RoAddict Photo

7/30/20231 min read